Somos exitistas y reconozcámoslo
Luego de la salida de Cappa se volvió a escuchar la hipocresía nuestra de cada día. Aquella misma que cuando calificamos, o descalificamos, lo hacemos a base de estadísticas y resultados.
Todos se sorprenden cuando se dan a conocer los alejamientos de los técnicos y a partir de allí comienza el discurso, el doble discurso.
Que no se respetan los proyectos, que en el fútbol argentino no se puede trabajar con tranquilidad y que los promedios son el principal factor de presión sobre los encargados de dirigir los destinos de los equipos, y otra vez la AFA aparece en el ojo de las criticas.
Quizá me equivoque, pero creo que somos los mismos que cuando ganan los candidateamos para la selección y cuando pierden tres partidos seguidos empezamos a dudar sobre su continuidad. Armamos programas de dos, tres o cuatro horas debatiendo si se tiene que ir o quedar, buscamos la complicidad del hincha mediante encuestas para no quedar tan expuesto y excusarnos ante un futuro reclamo. Que cuando la noticia trasciende nos sorprendemos y les damos duro a los incapaces dirigentes, incapaces cuando no los tenemos enfrente, exponemos nuestra moralidad, sí aquella misma que días atrás habíamos perdido.
No dibujemos nuestros pensamientos, tengamos coherencia en nuestra manera de proceder y digamos lo que no nos permitimos por creer que estamos diciendo algo que esta mal y que el medio después señala como algo erróneo. Ese mismo medio que comió y colaboró para que el protagonista se desangre porque eso, es lo que vende.
La gente después de todo esto que se repite constantemente ya no nos cree.
Escrito por Lucas Molina
@Lucasfutbol2010
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